jueves, 29 de noviembre de 2012

gracias de qué?


Antes no escribía porque esperaba primero encontrar un lugar de alquiler para instalarme, y ahora hace un mes que lo encontré, pero desde entonces tengo tanto por hacer que escribir está en un plano muy rezagado; y naturalmente ahora tengo mucho que contaros, tanto que he pensado mejor voy a seccionar el material, y empezaré tres cuartos hacia el final, Thanksgiving Day, el dia de acción de gracias, que en este país es el más celebrado, más que Navidad o el día de la independencia.



Yo, como tantos otros, lo aprendí en la escuela, la que atendía mi hijo de pequeño, y los libros de la escuela, que en los recientes años he descubierto no son mas que cuentos de fantasía, como tantos que el sistema nos obliga a tragar, como las noticias a través del televisor. Comenzando por la primera en 1621, que nos cuentan (incluso wikipedia) se juntaron los primeros pelegrinos con los indios, y cortaron pan juntos; pero la realidad fué muy distinta, nunca comieron juntos, es mas, las gracias eran por haber apredido sobrevivencia de los nativos en las nuevas tierras antes de matarlos. Tengo entendido que Oliver Stone esta actualmente trabajando en una nueva película mas certera de los acontecimientos.


La festividad se celebra en USA siempre el cuarto jueves de noviembre, mientras en Canada es el segundo lunes de octubre; con lo que el miércoles previo se convirtió en el día de más tráfico viajero del país, las carreteras y aeropuertos a petar. Como mi familia no lo celebraba, y nunca compramos un pavo, ya que el paladar en mi familia se inclinaba mas por crustaceos o “canelons” de la yaya, en este día durante todos estos años, atendíamos y casi siempre por separado esta comida en diversos hogares de amistades locales, de este modo mi madre iba a casa de Cindy, mi hijo a casa be Ben, y yo a la de Beth. Pero este año la invitación vino por parte de Denise en Fairfax, y afortunadamente el tráfico (parado) estaba siempre en sentido contrario, con lo que mi viaje fue de lo mas cómodo tanto a la ida como a la vuelta.
                                                                            Comenzamos este día levantándonos a las 4 de la mañana para ir con un grupito de amigos a la ceremonia del amanecer que se celebra desde los anos 70 en la isla de Alcatraz, donde se reunen todos los años en este día tribus de muchas partes del continente americano, y este ano se incluyeron un grupo representante de Palestina.

No se si sabéis, cuando se construyó ésta maldita cárcel a finales del siglo XIX, se hizo para encarcelar a los nativos americanos, juntaron a todos los mas problemáticos de las tribus mas influyentes, más que los jefes se trataba de los shaman, los líderes espirituales; los que tocaban sus tambores sin cesar para que el viento y los pajaros llevaran sus penas y sus historias a sus gentes. A consecuencia de sus lamentos fueron brutalmente asesinados por los guardas que no soportaban oírlos, uno por uno.

Fue muy emotivo, ya que cuando danzaban en sus vistosas atuendos había alegria, pero tambien había la fúnebre por los pasados, los representantes de North Dakota nos hablan, están viendo actualmente morir muchos de sus jovenes por diversos cánceres derivados por el envenamiento del agua y tierra en los últimos 10 años a consecuencia del fracking.


Entre todos incluso habían miwoks, indígenas locales, que siendo yo guia de turismo en los 80 y 90, mal informé a los turistas, ya que como mi información venía de libros non indígenas, nos informaron que habían desaparecido, extinguido, (al igual que los catalanes en 1714?), con lo que pido perdón a todos esos que sin querer engañé.


Tomamos los ferries de vuelta y descansamos un par de horas antes de ir a casa de Denise en Fairfax, una pequeña población en Marin, distinta a las demás, en el sentido que parece a simple vista estar todavía en 1968, una colonia de hippies, donde todos se conocen, no existen las grandes cadenas de tiendas corporativas, los vecinos comparten los gallineros, y hay música en vivo en los bares.


Primero, como de costumbre fuimos a caminar por el bosque mientras esperábamos que llegasen todos los invitados. Después la cena tradional, donde el huésped prepara el pavo ecologico, y los invitados traen los “side dishes” los platos que acompañan y las tartas de calabaza, de manzana, de pera, de sin gluten, etc.

Al dia siguiente me levanté mas tarde, y pasé el día con Denise, fuimos al cine a ver Lincoln, y el sábado antes de volver a casa me pasé por Petaluma a ver mi amiga Diane que estaba horneando sus famosos biscottes sin trigo...buenísimos. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Cambio de Vias

Al tercer dia tomé el bus y tren hasta Richmond, Wilbur se quedó en Truckee con Jordi y Mowgli.



Robert me esperaba en la estación con mi Smart, fuimos a comer unos tacos, después le deje en su casa y continué camino dirección sur, al restaurante de Kay en Belmont; al llegar estaba cerrado, no me acordé que es su único día de fiesta. Encuentro una oficina de att y compro una linea para un mes. Llamo a Kay que esta paseando en San Mateo con Meien, me reúno con ellas para tomar una cerveza…mmm…que buenas son aquí, y cuanto las he extrañado.

Tengo solo 3 dias para ponerme al loro de como funciona la cocina, ya que he venido aquí para ayudar mientras Diana, la cocinera se va 8 días de vacaciones con su novio Telo, el lavaplatos. Kay hará de "line chef" y yo todo lo demás. Solo abre de 8am hasta 2.30pm, para desayuno y comida, mas otra hora y media para limpiar y dejar cosas preparadas para el día siguiente. Puf! que duro, ahora entiendo algunos que me decían que soy demasiado vieja para meterme en este tipo de negocio. Así que todo el tiempo que paso ahí estoy pensando en alternativas, y deseando que regrese Diana.


Fuera del trabajo con Kay seguimos preparando platos nuevos o saliendo y hablamos de posibles planes, ya que ella quiere vender el restaurante y hacer conmigo otro tipo de negocio. La indecisión actual tiene mas que ver con el hecho de que hace dos meses que es abuela, y aunque quiere ir a vivir, como yo, algún lugar de campo, teme al estar demasiado lejos de su nieta. 

Me voy a Fairfax a visitar a Denise, este pueblo os encantaría, si no fuera por el elevado coste de alquiler me quedaría aquí. La población aquí es muy liberal, no están permitidas las grandes tiendas de cadena, y se consume localmente, nada ha cambiado mucho desde los 60, cuando el equipo de Jeffereson Airplane jugaba un partido de base-ball contra el equipo de los Grateful Dead en un descampado.

Denise me muestra su nuevo gallinero, que comparte con sus vecinos, y por la noche vamos de hiking, que por cierto no esta permitido de pasear por parques nacionales de noche, así que cuidadito de no usar demasiado la linterna, que no nos vaya a pillar el park ranger.

Al dia siguiente voy a Sonoma a visitar a Linda, que no pudo venir porque se acaba de fastidiar la espalda, y la encuentro paseando a Baron, un encantador Yorkie, cosa que no digo a menudo, ya que muchos son unos plastas. 

Continuo hacia San Rafael, pues antes de hacer carretera de nuevo con el Smart necesito nuevos neumáticos que había encargado aquí la semana pasada, y de paso me quedo en casa de Lea, que estuvo de paso por Barcelona el verano pasado, y así voy a visitar algunas personas mas, y sacar de paseo a Maggie, que se vuelve loca al verme, a pesar de tanto tiempo que ha pasado, aun me conoce.


De vuelta hacia Truckee, me paro en Grass Valley para visitar a Keesha, quiero charlar con ella de su perspectiva de como es la vida en esta zona, en la que tengo interés de establecerme. Estoy un par de horas, pues quiero llegar antes de oscurecer, y estoy contenta con lo que hemos discutido, pues la decisión de comenzar un negocio de comida, a pesar de que me hacia ilusión, después de la experiencia con Kay, me daba miedo la dureza por mas simple que lo hiciese. Keesha me hizo ver que en toda la zona, lo que falta es diseño y productos ecológicos para la casa, y en esto si tengo anos de experiencia, así que animada con esta posibilidad.


A la semana bajo a Sacramento para visitar a Viella, antes de que regrese de nuevo a Vadivia, Chile, ya que hace 2 anos que no la he visto, y tiene tanto trabajo de mantenimiento de su hostal, que casi no se conecta nunca a la web. Hablamos de todo un poco y rápido ya que he quedado por la tarde con Dre, y tardo hora y media solo en llegar. Antes de irme la dejo en la bonita casa de su amiga Bobbi.



En Grass Valley con Dre, me lleva a dar vueltas para mostrarme las zonas comerciales, mayormente son casas al estilo victoriano, y también Nevada City, que es preferible por ser zona progresista. Y antes de ir a comer, ya que su madre me ha invitado, me lleva al rio Yuba, que me han dicho que es muy bonito, y como no de paso refrescarnos un poco. 



Y esta ultima semana como le dije a Jordi, me he ocupado de los perros, aparte de Wilbur y Mowgli, y con motivo de Burning Man, hemos tenido también a Tulip y Teetoe, chihuahuas de unos amigos de Jordi, que se marcharon a casa hace dos días, pero ayer llego Piper, mientras su papa esta trabajando unos días en Florida.

sábado, 4 de agosto de 2012

Haciendo Camino, 1476 kilómetros

Supongo que aqui habrá un poco de debate por el idioma, me imagino a Victor protestando por no hacerlo en Catalán, y sería lógico, ya que en castellano me cuesta mucho mas expresarme; pero lo hago simplemente para comunicarme con todos aquellos que he dejado físicamente allá, en la península ibérica, porque dentro de mi siempre estaréis. Quizá asi también yo pueda mejorar, es como siempre les digo a mis alumnos de inglés, pues cuanto mas practicas, mejor lo harás. Además el tiempo dirá, según quien este leyendo mis historias, hago un cambiazo, nada, excepto el tiempo es incambiable, y me refiero al tic toc del reloj, no al clima, que ya esta mas que visto lo susceptible que puede llegar a ser.


Para aquellos que leyeron el último capítulo, la gran final de http://mynewspainadventure.blogspot.com/, ya sabéis mas o menos como ha sido que he vuelto a estas tierras lejanas, pero como me han ido diciendo mis amistades de aquí: "welcome home"; mi amiga Kay, que es coreana, va un poco mas allá, y me dice que aquí es donde debo estar y es mi hogar.


Bueno al grano, que ya se que os gusta ver fotos bonitas de los sitios por los que voy pasando, y por fortuna mi madre me compro otra cámara baratita. Como decía, en el ultimo blog, ya había llegado en Squamish, British Colombia, a casa de mi madre, y también llego mi tío 2 días mas tarde; así que miércoles día 1, me llevaron a Seattle donde cogí un coche de alquiler. Os recuerdo que viajo con Wilbur, y me hubiera salido muy caro viajar este tramo en avión o pillar el auto en Vancouver.



Había hecho este largo trecho hace unos años por autopista, y no me apetecía nada, de modo que mire mis opciones en google mapas, y vi que pasando por Klamath Falls me ahorraba 
unos 100 kilómetros, y me daba la sensación que tenia que ser bonito con el nombre de Klamath Falls. Primero tenia que salir de toda la zona de Seattle que es un trafico espantoso, hasta bien pasado la capital de Olympia, después también hay trafico aunque mucho menos al pasar por Portland, que esta al entrar por el norte a Oregon; y un par de horas mas al sur justo antes de entrar en Eugene, tome el desvío 188, aunque ya vi ahí un cartel luminoso que ponía que había un túnel cerrado de 8pm a 6am, pero que estaba bien hasta llegar a Oakridge. Como ya era casi oscuro, decidí hacer noche alli. Nada mas comenzar el desvío cambio mi entorno, arboles majestuosos formaban un túnel oscuro, y dejaban ver agua en ambos lados de la carretera, sin ser un puente, un pequeño pantano a la izquierda, la luna llena enfrente, y el sol que se escondía en el retrovisor. 
Pase la noche en el BlueWolf Motel y antes de salir por la mañana, pongo gas y un bagel y un cafe en McGillacuddy's, un lugar peculiar.

Emprendo camino, aunque me llama un letrero que acabo de pasar, y como aun no estoy del todo despierta, tardo un tiempo en reaccionar…hago un U turn, media vuelta para hacer una foto, pues este tipo de letreros son auténticos, ademas en todo este trayecto, estoy casi sola en la carretera, y iba a ser un buen presagio para el día : disfruta de este día, obsequio de dios. 


Sigo por el camino de los densos arboles, alucinando con todo lo que nos ofrece la tierra, y llego al lugar emblemático, al cual me preguntaba yo por que había necesidad de cerrar la circulación, y como en muchas ocasiones, una imagen vale por mil palabras.


Continuaba pasando lagos enormes, azules intensos, y bosques frondosos, con sin fin de posibilidades…y yo sin bajar del coche, por un lado porque al desconocer la ruta no quería llegar tarde a mi destino final para devolver el coche, y por otro lado porque me había metido en la cabeza que tenia que pasar como mínimo una hora en Klamath Falls, porque me imaginaba unas cascadas de agua maravillosas, toda una película que me había fabricado en mi mente. Y al llegar ahí, fue de lo mas decepcionante, me di una vuelta por el pueblo, que lo único que llamo la atención fue una tienda llamada "nerds r us".



Me resonaba aquello de que el trayecto es lo que importa y no el destino. Aquí el panorama cambia mucho, de hecho continuará cambiando varias veces, de forma dramática, y casi todo son parques nacionales, precioso. Pero sin duda lo mejor para mi han sido los bosques de Oregon, Willamette National Forest.
A partir de Klamath Falls todo será campos de cultivo y ganado, y en menos de una hora volverá a cambiar, pues entro en el parque nacional de Modoc, que es un gran desierto vegetativo, muy seco, arido, y naturalmente mucho calor; busco un buen árbol para parar el coche y dejar salir un rato a Wilbur.



No me doy ni cuenta de lo avanzada que estoy, pues en la autopista tienes que cuidar más la velocidad, hay más tráfico con lo que también hay más policía de carretera controlando. Pero aquí estoy prácticamente sola todo el camino. 
Además no hay poblaciones en este trecho, solo naturaleza, otra hora más y encuentro Eagle Lake, enorme, pero distinto, aquí los colores son muy pálidos, y hay una quietud, el agua inamovible, lo único que respira es una dichosa mosca que viene de vez en cuando a perturbar mi silencio. 




Desde Susanville hasta Reno, aparte de más desierto y más tráfico, y que yo estoy muy cansada, no hay nada más interesante. No tengo aún un teléfono móvil, y los del 7 eleven no vienen cargados, así que llamo a Jordi de una cabina que me viene a buscar, trasladamos bultos, voy a dejar el coche, y tras el mareo de trafico de Reno, que no es tanto como en Seattle, pero vaya, después de tantas horas de tranquilidad parece un infierno, y es que además es una ciudad bastante inhóspita, pero afortunadamente llegamos a Truckee en poco más de media hora, y al lago con los perros a refrescarnos un poco.